Hernando de Aldana: Cajamarca, 1532
El cronista Pedro Cieza de León cuenta que, estando la hueste española en Cajamarca, Aldana se ofreció voluntariamente para ir, en solitario, como mensajero ante el inca Atahualpa, para pedirle que apresurara su marcha a la ciudad, en cuya plaza le esperaban los españoles.