Cargo ocupado
En mayo de 1597, quince años después de la muerte de santa Teresa, María Gracián y Dantisco fue enviada desde Madrid junto a otras dos religiosas para inaugurar una nueva comunidad en Toledo: el convento de las Carmelitas Descalzas de Consuegra. María no solo fue una de las monjas fundadoras de esta casa, sino que gobernó la comunidad como priora en dos mandatos (de 1597 a 1601, y de 1604 a 1608). Vivió allí el resto de su vida hasta su fallecimiento en 1611.