El Tratado Gardoqui, también conocido como el tratado Jay-Gardoqui, surgió en un momento crítico de la joven nación estadounidense bajo los Artículos de la Confederación. España, que controlaba el acceso al Misisipi, buscaba asegurar sus fronteras en Luisiana y Florida, mientras que Estados Unidos necesitaba desesperadamente el derecho de navegación para expandir su comercio hacia el oeste.
Las negociaciones fueron conducidas por Diego de Gardoqui, representante de la Corona española, y John Jay, secretario de Asuntos Exteriores de los Estados Unidos. El acuerdo propuesto implicaba que Estados Unidos renunciaría a sus derechos de navegación por el Misisipi durante 25 años a cambio de privilegios comerciales con España.
La propuesta generó una profunda división en el Congreso de la Confederación. Los estados del norte, interesados en el comercio marítimo, estaban dispuestos a aceptar el tratado, mientras que los estados del sur y el oeste, cuya economía dependía del río, se opusieron ferozmente, temiendo que el cierre del Misisipi arruinara su desarrollo económico.
Debido a esta falta de consenso y a la incapacidad del gobierno central para ratificar el tratado bajo las reglas de la Confederación, el acuerdo nunca fue formalmente aprobado. Este fracaso político destacó las debilidades estructurales del gobierno estadounidense de la época y sirvió como un catalizador indirecto para la posterior redacción de la Constitución de los Estados Unidos.