Antígona es una ópera estructurada en cinco actos con música de Carl Orff. La obra se basa directamente en la tragedia griega homónima escrita por Sófocles, adaptando el texto clásico a un lenguaje musical contemporáneo.
Aunque el propio compositor la describió como una forma de "música incidental" destinada a acompañar la tragedia, la complejidad y el alcance de la obra permiten que funcione plenamente como una ópera. Esta pieza ejemplifica el interés de Orff por los temas de la antigüedad clásica y su capacidad para reinterpretarlos mediante una estética sonora austera y poderosa.