El purgatorio es un concepto religioso central en la teología católica y copta, definido como un estado del alma transitorio de purificación y expiación. A diferencia de las concepciones populares, la doctrina oficial sostiene que no se trata de un espacio físico, sino de una condición espiritual posterior a la muerte.
Este estado está destinado a aquellas personas que fallecen en estado de gracia pero que aún cargan con la pena temporal debida a pecados ya perdonados o que requieren la expiación de pecados veniales. El propósito final de este proceso es permitir que el alma alcance la pureza necesaria para acceder a la visión beatífica de Dios.