La resina es una secreción orgánica viscosa producida por diversas plantas, siendo los árboles del grupo de las coníferas sus principales fuentes. Esta sustancia actúa como un mecanismo de defensa natural, permitiendo a la planta recubrirse para protegerse contra el ataque de insectos o la proliferación de organismos patógenos.
Debido a sus complejas propiedades químicas, la resina es un recurso altamente valorado en múltiples industrias. Se utiliza frecuentemente en la fabricación de barnices, adhesivos y diversos aditivos alimenticios. Además, su composición aromática la convierte en un ingrediente habitual en la elaboración de perfumes e inciensos.