En el campo de la mineralogía, una inclusión se define como cualquier material que queda atrapado en el interior de una roca o de un mineral durante su proceso de formación. Estas estructuras proporcionan información valiosa sobre las condiciones ambientales y los procesos geológicos que ocurrieron durante la cristalización del mineral.
Las inclusiones pueden ser de naturaleza sólida, líquida o gaseosa, y su estudio permite a los científicos comprender mejor la historia de la muestra. Al quedar aisladas del entorno exterior, estas partículas actúan como cápsulas del tiempo que preservan características originales del medio donde se originó el mineral.