El título de Mariscal del Imperio fue una dignidad civil de gran relevancia establecida durante el Primer Imperio francés. Fue creado oficialmente mediante un sénatus-consulte el 18 de mayo de 1804, con el propósito de restaurar y formalizar el antiguo título de mariscal de Francia que había sido abolido previamente.
Los individuos que ostentaban este cargo eran considerados grandes oficiales del Imperio. Esta posición no solo implicaba un alto rango militar, sino que también otorgaba privilegios específicos, como el derecho a ocupar cargos de importancia en la corte y la capacidad de presidir un colegio electoral.