La batalla de Grunwald, también conocida como batalla de Tannenberg o Žalgiris, tuvo lugar el 15 de julio de 1410. Este enfrentamiento fue el punto culminante de la guerra polaco-lituano-teutónica, enfrentando a la alianza del Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania contra la Orden Teutónica.
Las fuerzas aliadas, lideradas por el rey Ladislao II Jagellón y el gran duque Vitautas, lograron una victoria decisiva sobre los caballeros teutónicos comandados por el gran maestre Ulrich von Jungingen. Aunque la Orden logró resistir el asedio en Mariemburgo, la derrota marcó el inicio de su declive político y militar, alterando permanentemente el equilibrio de poder en Europa Central y Oriental.